Anime

Opinión | GATE y los motivos de la guerra

Gate001

La guerra es repudiable, pero si intentas evitarla terminarás perdiéndolo todo.
Piña Co Lada, capítulo 4.

Es cierto que nunca habrá un anime sobre la masacre de Nanking. Sería ingenuo esperarlo. A nadie le gusta recordar que el Ejército Imperial arrasó por completo la ciudad china, torturando a quién sabe cuántos prisioneros de guerra y civiles de todas las edades y condiciones. No hay muchos dispuestos a reconocer que, en ese momento, Japón cometió un acto de crueldad imperdonable.

Lo que sí tenemos, en cambio, son los relatos de su rol como víctima: La Tumba de las Luciérnagas es, sin duda, uno de los ejemplos más sobresalientes. No conozco a nadie que haya permanecido impasible ante los sufrimientos por los que Seita y Setsuko tuvieron que pasar antes de que la muerte los aliviara. Tampoco conozco a nadie que no se horrorice al ver la detonación de la bomba atómica en Hiroshima, caracterizada como anime en Hadashi no Gen (Gen Pies Descalzos). La larga secuencia inicial, que pasa casi instantáneamente de una suave cotidianeidad a multitudes de cadáveres desintegrados, es suficiente para sentir simpatía por todas esas víctimas sin nombre que un puñado de pilotos redujeron a poco más que nada.

BarefootGen001

Hadashi no Gen. El horror de la guerra.

Los motivos para entrar a la guerra fueron muchos, pero uno que circuló entre muchos políticos y académicos fue el temor de que Japón fuera devorado por las potencias occidentales. Cuando sus primeras acciones expansionistas generaron embargos comerciales por parte de los Estados Unidos y Gran Bretaña, los altos mandos japoneses tuvieron la evidencia que necesitaban: Japón sería parte del botín si permanecía inactivo. Era indispensable que, en vez de eso, el Imperio tomara la iniciativa y creara, bajo su mando, la llamada Esfera de Coprosperidad en Asia, que no era otra cosa que una invasión.

Nuevamente, paralelismos

Un portal mágico aparece en el barrio de Ginza, en Tokio. De él emerge un ejército que sorprende a los japoneses y cobra numerosas víctimas. Los motivos del ataque son insospechados y la naturaleza del enemigo también: acompañados por dragones y armados con espadas, arcos y flechas, parecen sacados de un mundo fantástico que sólo se ve en las películas. No es difícil para las Fuerzas de Auto-Defensa de Japón recuperar el orden.

Con la victoria asegurada, el Portal se vuelve el objeto de atención. ¿A dónde conduce? ¿Qué clase de civilización hay detrás de él? ¿Sus tierras son fértiles? ¿Tienen recursos naturales? ¿Contaminación? La extrañeza pronto se vuelve codicia.

Las Fuerzas de Auto-Defensa aún están limitadas a actuar sólo en el propio territorio así que, si se desea explorar lo que hay más allá del Portal, es necesario hacer algunos arreglos. Para eso son los políticos, ¿no? Una ley que declare que la tierra tras el Portal es un “Área Especial” bastará para que aquello sea una extensión de Japón. Los líderes del mundo también están ansiosos por saber qué es lo que hay más allá. Toleran, por ahora, que Japón se haga cargo, pero pronto expresarán su deseo de hacerse con los bienes de esa tierra extraña.

Gate002

No creo estar exagerando cuando veo en GATE los mismos argumentos que llevaron a Japón a la guerra, hace poco más de setenta años. El enemigo es un imperio tiránico y traicionero. ¿No es lo justo liberar a su pueblo? Sus tierras y sus tradiciones se verán amenazadas por buitres transnacionales. ¿Defenderlos no es un acto de justicia? Es verdad que, apenas cruzaron la frontera, las Fuerzas de Auto-Defensa masacraron a un ejército ostensiblemente inferior, pero ¿no fue una defensa legítima?

Si, como argumenté en otro lugar, KanColle intenta reformular una historia por todos conocida, GATE ensalza ideales que, en otro momento, condujeron a la masacre. Algunos creen que esta clase de historias serán cada vez más comunes en la cultura popular japonesa y que, por lo tanto, contribuirán a crear una percepción positiva de las fuerzas armadas y los motivos que las impulsan. Está por verse.

GATE: Jieitai Kanochi nite, Kaku Tatakaeri está basado en las novelas escritas por Takumi Yanai. La adaptación a anime, producida por el estudio A-1 Pictures (Sword Art Online, Saekano, Shigatsu wa Kimi no Uso) y dirigida por Takahiko Kyougoku (Love Live! School Idol Project), empezó a transmitirse en la temporada de verano de este año; que coincide con el septuagésimo aniversario de la derrota de Japón.

¡Comenta esta nota!
Categorias
AnimeReseñas

Psicólogo, psicoanalista y especialista en temas sobre Japón, su cultura y su sociedad. Entusiasta de las historias y sus lenguajes.
2 Comentarios en este post
  • Sasami-san
    31 Octubre 2015 at 7:47 PM
    Deja un comentario

    Valla mierda de artículo tratando de buscarle profundidad a una mierda que claramente no la tiene. Esa basura no es un drama de guerra profundo ni nada de eso y ni si quiera se molesta en intentarlo, es solamente una mugrosa fantasía de auto inserción con un protagonista otaku solo para que los otacos se sientan identificados con él. Decir toda esa mierda es insultar el legado de verdaderos dramas de guerra como Full Metal Jacket o Area 88. Lo mismo va para ese artículo donde le buscas un significado profundo y mensaje de manera pretenciosa a Kan Colle (serie que me gustó, aunque es más un gusto culposo). Valla basura de artículo.

    • freudchicken
      11 Noviembre 2015 at 6:57 AM
      Deja un comentario

      ¡Hola! No sé qué entendiste de éste y el otro artículo, pero no creo estar buscando ningún «significado profundo», ni creo que estas dos sean «dramas de guerra». Es sólo que hay un resurgimiento de lo belicoso en Japón y los paralelismos están ahí, como también están en otras partes, eso es todo. Kancolle es un excelente ejemplo, sólo hace falta buscar de dónde vienen los nombres de las chicas para saber a qué hacen referencia. ¡No es tan difícil!

    Deja un comentario

    *

    *