Anime

Reseña: ¡Se acabó Nisekoi!

Disfruté mucho esta serie y espero con impaciencia el aviso de una nueva temporada. Cuando comencé a verla, no esperaba que se tratara de una serie harem, sino un triángulo amoroso con tintes cómicos que, seguramente, me haría pasar un buen rato. Como mi género es el anime, no estoy al tanto de los pormenores del manga, así que recibí cada uno de los capítulos con alegría y sorpresa. Así que espero no se quede ahí, sino que pronto pueda seguir las correrías de estos personajes. Mientras eso sucede, examinemos un poco lo que historias como éstas nos proponen:

Nisekoi, como ya dije, es una historia tipo harem, en la que un chico –Raku Ichijô en este caso- justificada o injustificadamente, es el objeto de deseo de varias chicas. Salvo por el hecho de que, en general, es un buen tipo, hay pocas cosas especiales que podemos decir de él. Creo que esto es normal, porque el acento narrativo no estará en él sino en sus pretendientes, de quienes se ocupa la serie mayoritariamente. Él actúa mucho, sí, pero siempre en función de alguna de las chicas: porque no las entiende, porque no sabe qué pensar de tal o cual gesto, porque no consigue aclarar qué es lo que le inquieta tanto cuando está con ellas, etcétera. ¿Cuál es e propósito de estos planteamientos? ¿Qué es lo que sus creadores esperan causar en nosotros?

Se me ocurre que lo que pretenden es que formemos bandos. Como si de equipos de fútbol se tratara. Así, algunos serán del partido de Chitoge Kirisaki y otros (como yo), de Kosaki Onodera. No faltarán, desde luego, los entusiastas de Marika Tachibana ni para quienes la favorita de sus corazones será Seishirô Tsugumi. Sin embargo, preferencias aparte, cada una tiene cualidades que, en distintos momentos, nos harán dudar de nuestra elección. Jugarán con nuestros sentimientos.

Por eso, cada vez que esta montaña rusa de emociones lleva a Raku a pasar un minuto a solas con nuestra favorita, desesperamos al ver que él no sólo no le responde decisivamente, sino que ella también deja pasar una oportunidad, que parecía inmejorable, para confesar sus sentimientos y poner la balanza a su favor.

Nisekoi_001

Y entonces podemos observar la trampa: aún no terminamos de saborear la escena (casi) triunfal, cuando otra competidora hace algo (un gesto, una sonrisa, unas palabras) y con ello altera para siempre nuestra percepción de las cosas. Comenzamos a ver lo que antes no habíamos notado y que también produce en nosotros sentimientos cálidos. Empezamos a lamentar que otra sea nuestra favorita, porque ésta también tiene algo que la hace encantadora. Las cualidades de cada una, antes tan bien delimitadas, ahora se vuelven difusas y hacen que mantenerse fiel al partido elegido sea más difícil.

Nisekoi_002

Si no les pasó esto mientras vieron Nisekoi, los felicito. Tienen una entereza que ya quisiera nuestro protagonista. No es el caso, sin embargo, pues Raku parece hallarse muy cómodo en su papel de trofeo.

¿Cómo no iba a estarlo -pienso-, con tantas oportunidades para sorprenderse y enternecerse con estas chicas? ¿Quién no envidiaría su situación?

Y claro, al tener una favorita, nosotros nos conectamos con Raku a nivel de fantasía y negociamos, junto con él, nuestra elección. Él es lo que podríamos llamar un núcleo vacío. Como un espejo en el que reflejamos nuestro deseo. Y el deseo, que rara vez es unívoco, parece al principio muy claro y poco a poco se diluye. Se vuelve contra uno.

Por fortuna, Nisekoi no nos deja caer: en cada oportunidad recobramos la claridad que tuvimos al principio y refrendamos el voto de solidaridad con nuestra favorita. Porque, pese a todo, ella supo ganar nuestros afectos y queremos verla feliz, por más que lamentemos la suerte de las otras que, con el tiempo, han ido despertando nuestras simpatías.

Nisekoi_003

¿Quién de estas chicas es su favorita?

¡Comenta esta nota!
Categorias
AnimeAnime & MangaReseñas

Psicólogo, psicoanalista y especialista en temas sobre Japón, su cultura y su sociedad. Entusiasta de las historias y sus lenguajes.

Deja un comentario

*

*