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#Reseña: Temporada de Invierno 2017 – Semana 12

Esta semana terminaron casi todas las series que estuve siguiendo. Sólo quedó, sorprendentemente, un capítulo más de Kobayashi-san chi no Maid Dragon, que quedará para comentarios la siguiente semana. incluyendo algunas cosas ya de la temporada primaveral. Aunque mi serie favorita siguió siendo Demi-chan wa Kataritai, ACCA 13-ku Kansatsu-ka tuvo el final más satisfactorio y sorprendente. No fue extraordinaria, pero tampoco puedo decir que fue una mala temporada.

Fuuka (Capítulo Final)

Terminó como se suponía que terminaría: con un final feliz. Y es que, habiendo eludido la fatalidad del camión que, en el manga, arrolla y mata a Fuuka, lo que seguía necesariamente iba a ser un final que la favoreciese.

Pero teniendo tan poco qué contar, el último capítulo alargó demasiado las escenas de Yuu buscando a Fuuka (de las que habíamos tenido de sobra la semana pasada). Fuuka, por su lado, no estaba realmente feliz con su decisión y tanto su madre como Koyuki-chan le aconsejaron que fuera honesta consigo misma. Quizá fue la vergüenza, pero la Fuuka que siempre se lanzaba de cabeza al ruedo esta vez cedió el turno a Yuu, que no sólo la encontró escondiéndose en su lugar habitual en la escuela, sino que también se le confesó en el acto.

Aunque Koyuki-chan tenía su encanto, las razones de Yuu no eran incoherentes: con Fuuka había salido de su ensimismamiento y conocido todo un mundo nuevo. Fue gracias a su influencia que recuperó sus sueños de infancia y los vio convertirse en realidad. Koyuki-chan era un antiguo amor, alguien que pertenecía al pasado.

Resuelto esto, lo demás es lo de menos: el concierto salió bien e incluso el manager de Fuuka le ofreció un contrato que incluía a toda la banda. Koyuki-chan, por su lado, siguió adelante con un nuevo proyecto que quienes leyeron el manga reconocerán inmediatamente.

Comentarios finales

Disfruté la mayor parte de la serie, pero insisto en que los últimos episodios todo pasaba demasiado rápido. Creo que eso es producto de una planeación deficiente del contenido de cada episodio, pero no fue tan grave como para hacer que el conjunto se perdiera en la incoherencia. Pese a ser bastante predecible, la historia fue lo bastante entretenida y el aspecto visual no desmereció.

Interviews with Monster Girls (Capítulo Final)

Dada su naturaleza, esta serie podía haber terminado en cualquier parte y funcionar bien. Hay mucho por aprender sobre las demi, y Takahashi, como investigador, sabe que el terreno aún tiene muchos frutos que dar. La cosa es que, con el continuo contacto con ellas, Takahashi ya no es sólo un profesor con interés en las demi; su interés evolucionó hasta configurar un deseo protector que a veces amenaza con cruzar los límites. En este capítulo, hay un incidente menor, pero significativo: cuando Takahashi explica a Hikari por qué puede ver bien de noche, procede a instruirla sobre los riesgos de estar debajo del sol mucho tiempo hasta que ella misma lo interrumpe: “¿cuántos años cree que llevo siendo vampiro?” Pero su preocupación iba más lejos: Takahashi asume que esa cualidad biológica los acerca más a los animales nocturnos y especula que los vampiros deben sentirse reprimidos por tener que hacer su vida con los humanos diurnos. Para su buena suerte, las comodidades de la vida moderna hacen mucho por ayudar a gente como Hikari.

Pero Takahashi a veces también es demasiado considerado. Mientras Satou-sensei se devana la cabeza tratando de gustarle sin que medie el efecto afrodisiaco que exuda, Takahashi piensa que la solicitud de Hikari para usar la piscina de la escuela es una excelente oportunidad para que Satou-sensei se divierta sin preocupaciones.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero creo que la serie se facilitó mucho las cosas haciendo de Satou-sensei una súcuba adulta y con enorme sentido de la responsabilidad. Gracias a eso, pudo evitar que todo el tema sexual alrededor de esta mutación particular pudiera tratarse sin tanto temor a caer en simas cuestionables, pero hay que reconocer que le sirvió también para darle un tratamiento cómico: su torpe exhibición de su traje de baño no la hace menos sexy (Satake, que husmeaba con binoculares desde fuera de la escuela casi muere) y Takahashi sufre de verdad para no hacer evidente que es un hombre normal, tan vulnerable como cualquiera; sólo lo bastante consciente como para reprimir sus impulsos. Pero me pregunto qué pasaría si él pudiera decirle eso. Así, pese a los varios intentos que la joven súcuba hace para que Takahashi se dé cuenta de lo que ella siente me dejan con ganas de saber lo que pasaría si, efectivamente, estos dos profesores iniciaran una relación.

Al final, la experiencia de la piscina fue buena para todas. Machi vio por primera vez cómo es tener la cabeza debajo del agua, Satou-sensei tuvo oportunidad de divertirse sin más preocupación que su amor no correspondido y todas vieron ampliado su círculo de amistades con las otras dos chicas que se les han unido desde el episodio pasado. Ése ha sido, al final, el valor de todo este tiempo: que la integración de quienes son un poco distintos a los demás no sólo puede ocurrir en el papel y las regulaciones, es algo que emerge como resultado de ir perdiéndole el miedo a lo que es distinto y reconocer las muchas cosas que tenemos en común.

Comentarios finales

Esta fue mi serie favorita de la temporada. No sé si todos lo vieron así, pero me pareció una forma muy inteligente de promover la idea de que la diversidad humana puede convertirse en algo enriquecedor para todos, una vez que sepamos escuchar a los demás y nos cuidemos unos a otros. Si en algo falló fue en que cada problema planteado ofrecía muchas posibilidades de análisis y conflicto en las que, sin embargo, creo que no se profundizó lo suficiente. Esto ocurrió, principalmente, porque todos los personajes eran esencialmente buenos y responsables; incluso la constantemente disruptiva Hikari sabía bien dónde estaban los límites. Pero si la serie tuviera la profundidad y conflicto que le reclamo, quizá no sería para nada la misma. Así que no puedo decir que estoy insatisfecho.

En el lado personal, creo que no pude no identificarme con Takahashi. No porque me considere una persona tan inteligente o considerada, sino porque mi trabajo se parece mucho a lo que él hizo mediante sus conversaciones con las demi. Entender cómo funcionan las cosas a un nivel individual y crear en el proceso una relación de confianza en la que algunos límites se vuelven más flexibles es algo que yo puedo entender bien y, por lo mismo, soy bastante consciente de los riesgos que esa cercanía conlleva. En parte por eso fue que me decepcionó que la crítica del director no fuera por ahí. Pero dejando de lado eso, creo que la serie sí constituye un buen primer acercamiento a los problemas que surgen de la diferencia y a la exposición de una forma benigna y respetuosa de tratarlos.

Idol Incidents (Capítulo Final)

Si tenía dudas de que el gobierno del Primer Ministro Sakuraba no era necesariamente el mejor referente sobre una administración responsable, este capítulo lo hizo mucho más claro. Para impedir que WITH (la unidad idol de Shizuka y Natsuki) tuviera éxito en su concierto, Sakuraba y su gente desplegaron todo un plan de sabotaje que empezó interviniendo su página web para luego terminar causando gratuitamente que la ciudad se paralizara. Como eso no bastó, el último recurso fue sacar a la policía y arrestar a cualquiera que estuviera participando del concierto (¿con qué fundamento legal? Quién sabe).

Aunque fallida, esta reacción constituyó, finalmente, un reconocimiento. Cuando la autoridad ejerce sus facultades sin razón y con exceso, es porque tácitamente reconoce algún valor a aquello a lo que se está oponiendo y lo considera un riesgo para su propia existencia. En ese sentido, este capítulo final asienta la premisa que h venido subrayando desde hace varias semanas: que el poder político no reside únicamente en las instituciones creadas con ese fin. Hay política en todos los ámbitos de la vida social y la capacidad de convocatoria y movilización que tienen las celebridades no es para desestimarse.

Así, las idols recuperaron su cualidad de congresistas tras la decisión de Sakuraba de disolver el congreso y convocar elecciones generales. Sakuraba, desde luego, volvió, pero también lo hicieron sus opositoras idols. Un final feliz, pero parcial, porque las disputas políticas son así, interminables e insuficientes.

Comentarios finales

Siempre insistí en que el valor de esta serie consistía en jugar con la idea de que el poder político podía residir y expresarse en otros ámbitos. Aunque su tratamiento de esa premisa es ingenuo y muchas veces soso, eso no desacredita su validez. Incluso lleva en sí una especie de moraleja: cuando un régimen se ve amenazado, no duda en hacer demostraciones de su poder más allá de las facultades que le confiere la ley escrita. En ese sentido, es claro que la democracia puede llegar a ser sólo un escalafón del ejercicio del poder y evidencia de algunas de sus limitaciones. Pero si la democracia es limitada y las instituciones también, quizá haríamos bien en descubrir los núcleos de poder que tenemos al alcance y ejercerlos en el beneficio de nuestras comunidades. Pero este soy yo, tratando de sacar algo de jugo a una serie ridícula y sosa.

ACCA 13 District Inspection Dept. (Capítulo Final)

Disfruté mucho del desarrollo de esta historia y su final me dejó muy satisfecho. Creo que cumple con dos elementos clave: es inesperado, pero, de alguna manera inevitable.

Dentro de lo inesperado está que el príncipe Schwan (a quien nadie quería) conservara sus derechos como heredero al trono. Fue una jugada maestra: su desprecio por ACCA lo hizo arrogante y acudió a la ceremonia con tan poca escolta, que parecía anunciar a los cuatro vientos que no los necesitaba. Lilium veía en ello la oportunidad ideal: fuerzas armadas de ACCA lo llevarían preso para luego obligarlo a renunciar al trono en favor de Jean. Y eso fue lo que ocurrió, excepto por el hecho de que la directora Mauve intervino en el momento del golpe, disolviéndolo, para luego adoptar la posición de una Consejera Real: advirtió a Schwan de los peligros de descuidar su investidura al tiempo que reafirmó la lealtad de ACCA a la familia Dowa. Con ese movimiento logró dos cosas: por un lado, demostrar al príncipe que ACCA no sería una organización fácil de disolver y, por el otro, ganar el favor del pueblo, que presenció todo el acto. Schwan no tuvo más opción que retractarse de sus intenciones y proclamar los beneficios de ACCA para la paz del reino.

Pero Mauve no actuó de forma espontánea: Jean y ella planearon todo desde el momento en que él supo que era de sangre real. Jean, que llevaba ya bastante tiempo fungiendo como subdirector del departamento de inspección, conocía bien las diatribas que enfrentaba cada distrito. Su última visita a Furawau no hizo sino confirmar que las intenciones de los Lilium no eran desinteresadas y que esperaban tener mucha influencia sobre él una vez que ocupara el trono. Los ricos siempre quieren más.

Pero Jean tenía una vida que proteger. Es un burócrata diligente y lleva una vida cómoda al lado de su hermana y su mejor amigo. Para él, sacrificar todo eso para ocupar un trono al que nunca había aspirado y, encima, estar al servicio de una familia avariciosa como los Lilium no podía ser un negocio aceptable. Es de admirar su resolución y lo aparentemente fácil que le fue renunciar a la posibilidad de reinar. Pero lo es más su capacidad para reconocer claramente a sus aliados. No es ningún secreto que Grossular despertó mis suspicacias durante largo tiempo, pero para Jean él significaba algo muy distinto. Veía en él al ejemplo de un hombre de Estado, alguien de verdad preocupado por la buena fortuna del reino. Supongo que siempre le agradeció en secreto haberse tomado el tiempo de mirarlo a los ojos y reconocer su pérdida en aquel accidente. En ese sentido, Jean y Mauve tenían algo en común.

Así, la solución resultó ser lo mejor para todos: Mauve y Grossular a cargo de ACCA, las Cinco Cabezas disueltas, entregadas ahora a la reforma de sus respectivos distritos para compensar, como un conjunto, el vacío dejado por la independencia de Furawau.

Incluso la familia Dowa ganó de vuelta a sus miembros perdidos.

Comentarios finales

Como un drama político, la serie logró su cometido sin tornarse aburrida. Tiene, sin embargo, el mismo defecto que Demi-chan wa Kataritai: al final resultó que la mayoría de las fuerzas implicadas en la conspiración tenían, más o menos, las mismas inquietudes y eso bastó para que una figura unificadora como Jean diera vuelta a las maquinaciones egoístas de los Lilium. Es decir, que en un reino sobre el que siempre se nos insistió que era tan vasto como diverso, las diferencias eran mucho menores de lo esperado. Esto es, creo, contradictorio e inverosímil. La narración, sin embargo, no habla tanto de grupos de interés como de personas y puesto todo el drama en esa dimensión, parece más aceptable creer que todos ven las conveniencias de preservar una institución como ACCA. Varias veces señalé que ACCA, como institución, tenía demasiado poder e influencia y que eso es, por sí mismo, un peligro para el país. En este momento no, porque sabemos que Grossular y Mauve son dirigentes confiables, que serán el necesario contrapeso del príncipe Schwan, pero esa es sólo una idealización. En un universo más realista, habría más de un Furawau y, ciertamente, muchos más clanes como el de Lilium y sus intereses difícilmente podrían coincidir del todo. Pero eso también habría hecho de esta conspiración una mucho más sangrienta. Sólo cabe suponer que el súbito enriquecimiento de Pranetta multiplicará la riqueza y con ello vendrán nuevos problemas para este país, pero ese ya sería otro cuento.

Miss Kobayashi’s Dragon Maid (Capítulo 12)

Si algo había quedado pendiente, era saber las condiciones por las que Kobayashi terminó internándose en el bosque donde conoció a Tohru. Sentí cierta tristeza de ver que lo que había motivado semejante borrachera había sido un mal día en el trabajo. Imagino que no habrá sido sólo eso: sabemos que en ese momento Kobayashi vivía sola, no tenía más amigos que Makoto y estaba enajenada de su familia. Había logrado eso que a los japoneses gusta llamar éxito: estar involucrado en mil proyectos laborales que hacen que uno se olvide hasta de sí mismo. Así, después de un día por demás frustrante y agotador, el alcohol y la consecuente relajación de su sentido de la responsabilidad la llevaron a encontrarse con Tohru, una dragona herida que venía huyendo de su propio mundo. No importó que la amenazara, Kobayashi no sólo no se fue, sino que le retiró la espada que la hería y compartió con ella la bebida y la charla. Al final, quizá identificándose con su soledad, Kobayashi la invitó a vivir a su casa. El resto, como dicen, es historia.

Creo que vale la pena destacar que esta inusual familia, así como la pandilla que poco a poco se reunió en torno a ellas está compuesta por un montón de solitarios que, sin embargo, han aprendido a convivir sin que sus diferencias pesen demasiado. El caso específico de Tohru y Kobayashi es especial porque una vez que se conocen sus historias ya no parece tan extraña su asociación.

El relato de Tohru encaja aquí perfectamente: siendo parte de la facción del caos, su encuentro con la chica que quería ser sirvienta le hizo pensar, por primera vez, si había elegido el camino correcto. La serie no plantea, en ese sentido, ninguna ambigüedad: si todos estamos sujetos, de alguna manera, a las reglas del mundo, la única libertad que nos queda es la de elegir nuestras propias cadenas. Aquella chica quería ser sirvienta y ser feliz en ese rol. Pero Tohru, ¿qué habrá querido entonces?

El encuentro con Kobayashi le dio una opción y escogió seguirla. Ya antes expresó que no siente remordimientos por su elección y que aun considerando que eventualmente tendrá que separarse de Kobayashi, sabe que siempre atesorará los tiempos que vivió con ella. Supongo que lo mismo será para Kanna, Fafnir, Lucoa y Elma, que han ido aprendiendo, cada uno a su manera, a adaptarse a un mundo en el que los dragones no existen. Y, a juzgar por la pequeña escena final, todo parece indicar que su convicción de vivir en este mundo será puesta a prueba muy pronto.

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Psicólogo, psicoanalista y especialista en temas sobre Japón, su cultura y su sociedad. Entusiasta de las historias y sus lenguajes.

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