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#Reseña Temporada de Invierno 2017 – Semana 8

La octava semana tuvo sus altibajos, pero supo mantenerse a la altura en lo general. Me inquieta mucho que Demi-chan wa Kataritai avance hacia la irrelevancia, pero también estoy positivamente sorprendido con el alcance al que Idol Jihen se atrevió a llegar esta semana. Fuuka ACCA 13-ku Kansatsu-ka mantienen un balance suficientemente bueno y siguen pareciéndome muy interesantes.

Fuuka (Capítulo 9)

Definitivamente, las cosas están progresando.

Koyuki y Yuu ahora están juntos y parece ser el noviazgo perfecto. La voz de Koyuki regresó y, con ello, el trabajo vuelve a ofrecer un panorama luminoso para ella. Yuu, por su parte, también está lleno de entusiasmo. The Fallen Moon promete ser una experiencia valiosa para todos y Yuu está cada vez más confiado con su práctica.

 

Si algun nubarrón se atisba en su futuro no puede ser otra cosa que los sentimientos de Fuuka, que finalmente vuelve a protagonizar su serie. Decidida a hacer de su banda una luminaria, Fuuka ya se dio el lujo de rechazar a un productor que le ofreció trabajo como solista, para concentrarse en el trabajo colectivo con sus miembros. En su elección -que muchos quizá juzgarán ingenua- veo la convicción de entender la música más como realización que como negocio; veo la persecución de un objetivo genuino, alejado de las turbias vicisitudes de las idols.

Pero su inspiración flaquea. La escena en la que Koyuki le contó que su inspiración era un amor no correspondido se repite una y otra vez en su cabeza, cobrando significados distintos ahora que sabemos que el objeto de esas canciones era Yuu. Fuuka aún no admite estar enamorada de él, pero ya empieza a conocer los sinsabores del amor. Estoy seguro que su canción hablará de ello y tengo muchas ganas de escucharla. Hasta ahora, las pocas canciones que la serie nos ha dado han sido satisfactorias y no espero menos del primer producto original de nuestra heroína.

 Interviews with Monster Girls (Capítulo 8)

Por otro lado, esta serie está bajando su ritmo.

Hikari, que había sido uno de los pilares de la interacción entre los personajes pareció un tanto disminuida por una razón de lo más cotidiana: sus calificaciones. Si quisiéramos extraer de ello una interpretación, quizá debamos decir que es bueno que se normalice la vida cotidiana de las demi y no se les reduzca a sus cualidades distintas, pero aun así le quita un tanto de lo que la hacía notable.

No todo fue tiempo perdido, sin embargo. La escena de adolescencia relatada por Satou-sensei es lo que yo necesitaba saber sobre su experiencia como súcubo, así como de sus relaciones con otros. Sólo un adolescente no muy brillante sería capaz de bravuconear con una súcubo en público, arriesgándose a exponer parte de su sexualidad ante una audiencia no muy sensible. Como siempre, es difícil saber hasta qué punto el efecto afrodisíaco tuvo algo que ver, pero lo cierto es que aquel chico hizo gala en público de cierta tendencia masoquista que, si bien no tiene nada de malo en sí misma, no deja de ser vergonzosa en ese contexto.

También fue positivo ver a Yuki exhibiendo sus “placeres culposos”, porque contribuye a la idea general de este episodio: las peculiaridades de los demi no los hacen tan distintos.

 Idol Incidents (Capítulo 8)

Si van a ver un solo episodio de Idol Incidents, que sea este.

Finalmente el partido Rougai mostró su preocupación y presencia mediante una campaña de desprestigio en contra de las congresistas idol. Me sorprendió que este episodio hiciera una referencia tan inmediata a lo que decía la semana pasada sobre la fragilidad de la base ideológica de las idols, mostrando que todos sus pequeños triunfos de episodios anteriores sólo eran soluciones parciales a problemas que requieren de mucha más atención. No es sólo desprestigio burdo (que sí existió), es una crítica a sus fundamentos mismos. 

Y, si esto fuera poco, parece que el partido Rougai tiene sus propias idols, lo que les permite competir con ellas en el mismo terreno que creían dominado y seguro. La suerte está echada: o crecen de verdad y se asumen como una fuerza política o se diluyen entre las luces brillantes que hasta ahora les han servido de cobijo.

 ACCA 13 Territory Inspection Dept. (Capítulo 8)

Con todo lo que he especulado, las revelaciones de Nino no fueron realmente sorprendentes. Hubo una conspiración, pero no fue para atacar al statu quo sino para preservarlo; una conjura que dio libertad a la princesa y tranquilidad a las instituciones: una mentira piadosa.

No puedo imaginar lo que siente Jean con estas revelaciones,  salvo en un sólo punto: el lugar de Nino.

Nino es su espía, pero antes que todo es su amigo. Mediante su relato, Jean supo que ese accidente de trenes no sólo le costó a él y a Lotta; Nino también perdió a su padre. Nunca dejó entrever su pena y nunca dejó su misión. Nino es una persona fiel.

Lo que aún no queda claro son las implicaciones que todo esto tendrá para la sucesión real o para la conspiración. Creo, sin embargo, que esta serie todavía nos dará algunas sorpresas.

(¿Grossular?)

 Miss Kobayashi’s Maid Dragon (Capítulo 8)

Hace algún tiempo leí un artículo que hablaba sobre la importancia de pelear (no volví a encontrar la referencia, me temo). Relataba la historia de un matrimonio que nunca discutía y que se disolvió como la espuma, sin que nadie pudiera o quisiera evitarlo. Con tiempo, esa pareja se dio cuenta de que una de las cosas que más falta les había hecho era pelear. La pelea significa que las cosas que ocurren son importantes y que se trata de algo por lo que vale la pena poner a prueba los límites. Y, desde luego, también es evidencia de que esos límites existen y son mucho más sólidos de lo que a veces creemos. Lucoa, cuando quiere, puede comprender cosas muy a fondo.

Por otra parte, la aparición de Elma sirvió también para rascar un poco más el conflicto entre Tohru y Kobayashi, esta vez mediante los celos. Es obvio que Kobayashi no es buena expresando lo que siente con acciones directas y Tohru es un poco lenta para darse cuenta de que sus gestos de amor no van por el camino del contacto, sino por el del cuidado. Ahí es donde Kobayashi brilla de verdad; en su disposición a crear espacios en los que Tohru, Kanna y todos los demás pueden sentirse acompañados. Pero también entiendo a Tohru: un poquito de amor en la piel no puede caerle mal a nadie.

 Masamune-kun’s Revenge (Capítulo 9)

Si eso fue todo lo que Neko Fujinomiya aportó a la serie, debo decir que estoy muy decepcionado. Sus mentiras no cesan (no es verdad, por ejemplo, que haya escogido a Masamune al azar) y quizá tampoco sea cierto que su enamoramiento es superficial. Yo pensaría en otra alternativa: Fujinomiya cree que Masamune está enamorado de verdad de Aki y sabe que, al menos por ahora, no tiene ninguna posibilidad. En ese caso, todo su valor se reduce a meter una espina en la consciencia de Masamune: insistir en la venganza es traicionarse a sí mismo.

Por otro lado, comienza a develarse un misterio: Aki no parece recordar el apodo que le puso a Masamune cuando era niño e incluso parece ser que ella correspondía a sus sentimientos en el pasado. ¿Qué pasó ahí?

Ah, y llegó un nuevo personaje. Comienzo a sospechar que Hazuki Takeoka recurre a los personajes secundarios cada vez que no sabe cómo avanzar con los que ya tiene. Masamune y Aki tienen mucho potencial, pero terminan siendo personajes reactivos, más que propositivos. Con todo, espero que su papel sea mucho mejor que el de Fujinomiya.

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Psicólogo, psicoanalista y especialista en temas sobre Japón, su cultura y su sociedad. Entusiasta de las historias y sus lenguajes.

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